Ciudadano
Ciudadano es un adjetivo que puede designar aquello perteneciente o relativo a la ciudad o los ciudadanos. Asimismo, como ciudadano puede considerarse a aquella persona que es habitante u oriunda de una ciudad.
Como sustantivo, ciudadano es una palabra que se emplea para designar a aquella persona que ha nacido en un lugar (un pueblo, una ciudad, un país) y que, en virtud de ello, es miembro de una comunidad organizada. En este sentido, un ciudadano es parte de un Estado y, por lo tanto, titular de derechos y deberes sujeto a sus leyes.
Ciudadanía
Ciudadanía significa el conjunto de derechos y deberes por los cuales el ciudadano o individuo está sujeto en su relación con la sociedad en que vive. El término ciudadanía proviene del latín civitas, que significa ciudad. Por tanto, ciudadanía es la condición que se otorga al ciudadano de ser miembro de una comunidad organizada.
La ciudadanía implica derechos y deberes que deben ser cumplidos por el ciudadano, sabiendo que aquellos serán responsables por la vivencia del individuo en la sociedad.
Derechos y Deberes del Ciudadano.
Deberes:
• Respetar los derechos ajenos y no abusar de los propios;
• Obrar conforme al principio de solidaridad social, respondiendo con acciones humanitarias ante situaciones que pongan en peligro la vida o la salud de las personas;
• Respetar y apoyar a las autoridades democráticas legítimamente constituidas para mantener la independencia y la integridad nacionales;
• Defender y difundir los derechos humanos como fundamento de la convivencia pacífica;
• Participar en la vida política, cívica y comunitaria del país;
• Propender al logro y mantenimiento de la paz.
Derechos:
• Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos.
• Toda persona tiene todos los derechos y libertades, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole.
• Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.
• Nadie estará sometido a la esclavitud ni a servidumbre; la esclavitud y la trata de esclavos están prohibidas en todas sus formas.
• Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes.
• Todo ser humano tiene derecho, en todas partes, al reconocimiento de su personalidad jurídica.
• Todos somos iguales ante la ley y tenemos, sin distinción, derecho a igual protección de la ley.
Historia de los Derechos Humanos.
Breve historia
El programa de derechos humanos de las Naciones Unidas ha crecido considerablemente desde su modesto comienzo hace unos sesenta años. La organización comenzó como una pequeña división ubicada en la sede principal de las Naciones Unidas en el decenio de 1940. Más tarde, la división se trasladó a Ginebra y pasó a ser el Centro de Derechos Humanos en el decenio de 1980. En la Conferencia Mundial de Derechos Humanos en 1993, la comunidad internacional decidió establecer un mandato de derechos humanos más sólido y con mayor apoyo institucional. En consecuencia, los Estados miembros de las Naciones Unidas, mediante una resolución de la Asamblea General, crearon en 1993 la OACDH.
El crecimiento de las actividades de las Naciones Unidas en materia de derechos humanos ha sido paralelo a la fuerza que ha ido adquiriendo el movimiento internacional de derechos humanos desde que la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptara la Declaración Universal de Derechos Humanos el 10 de diciembre de 1948. Redactada como “ un ideal común por el que todos los pueblos y naciones deben esforzarse”, la Declaración establece, por primera vez en la historia de la humanidad, los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales básicos de los que todos los seres humanos deben gozar. Ha sido, con el tiempo, ampliamente aceptada como las normas fundamentales de derechos humanos que todos los gobiernos deben respetar. El 10 de diciembre, para conmemorar la fecha en que se aprobó, se celebra en todo el mundo el Día Internacional de los Derechos Humanos. La Declaración Universal, junto con el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y sus dos protocolos facultativos, y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, forman la “Carta Internacional de Derechos Humanos”.
Conciencia Ciudadana.
La conciencia ciudadana es el pensamiento que nos debe llevar a la reflexión acerca de qué somos, qué queremos y qué necesitamos como sociedad, en virtud de ser mejores individuos para el bien colectivo y del nuestro; la ciudad en su noble ideal se concibe hoy en día como una representación, un símbolo colectivo que evoca las aspiraciones del ser humano.
Hay que promover la participación ciudadana para la solución pacífica de conflictos y un mejoramiento de las condiciones del entorno, y apoyar la solidaridad con la ciudad, de ahí aparece el concepto de cultura ciudadana que pretende aumentar la conciencia individual y colectiva, no basta ser habitantes sino verdaderos ciudadanos. Actualmente a nivel local tenemos un exceso de paternalismo, nuestra autoestima ha bajado considerablemente, nos mostramos contrarios a colaborar; muchas veces no sólo son los problemas materiales y arreglos de obras, son también prioritarios los problemas sociales, ambientales, productivos, culturales, etc.
La libertad y la justicia como fundamento de la conciencia ciudadana.
Libertad y justicia son principios fundamentales de la conciencia ciudadana pues son valores y componentes normativos que permiten al individuo actuar de forma correcta en la sociedad.
La posibilidad de ser libres y justos debe ser fruto de nuestra capacidad de conocer la verdad y la justicia. Porque no hablamos de la libertad de hacer lo que queramos o la justicia usada solo a nuestro favor, sino de la libertad y justicias orientadas al bien, que es el único modo de lograr la felicidad para la que hemos sido creados.
Ya que el ser humano ha sido creado libre y puede elegir y dirigir sus actos, es fundamental que esa elección sea orientada por una recta conciencia guida del mismo modo por la justicia.
La libertad y la justicia liberan al ser humano del riesgo de actuar guiado por su capricho y le ayuda a descubrir los y valores que conducen al bien común justo. Y no vale excusarse con que no nos han educado debidamente, o con que no sabemos discernir lo que nos dicta esa “voz”.
La Libertad como Poder de Decidir y Elegir.
Libertad para elegir y para decidir es un rasgo esencial de la naturaleza humana, además es una característica que distingue a dichos humanos de otros seres vivos ya que es un valor y también un derecho en las personas que se traduce en la autodeterminación es decir en la capacidad para elegir y decidir, sin tener que recabar la autorización o el permiso de otra persona, asumiendo responsabilidad sobre las repercusiones de sus actos.
La libertad para elegir y decidir no solo es un derecho; también es una capacidad personal para actuar responsablemente entre diversas posibilidades, guiados por nuestros valores, convicciones y sentimientos, y asumiendo las consecuencias de nuestros acto, debemos de tener en cuenta que la libertad se ejerce dentro de ciertas condiciones y limites.
Democracia y Paz.
Antes de abordar el tema de demacracia y paz se hace necesario comprender sus significados; la palabra Paz proviene del latín pax (pacis), que significa “acuerdo, pacto”. La paz viene siendo como un estado de quietud o tranquilidad. Su término está referido a la ausencia de guerra; todo aquello centrado en los conflictos violentos entre Estados.
En el Derecho Internacional, es considerada como tratado o convenio que se concuerda entre las partes beligerantes para poner fin a una guerra.
La palabra democracia significa forma de gobierno que se caracteriza por hacer que el poder recaiga sobre el pueblo. Es decir, que las decisiones tomadas por el Ejecutivo sean consultadas por un grupo elegido por la población. El origen etimológico de la palabra proviene del griego y significa pueblo y gobierno.





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